Quiénes somos

Quiénes somos

Dos socios, entre 21 y 22 años. Así de jóvenes. Uno de ellos Raúl Lomba; junto a él, Sergio Iglesias. Con redes sociales como camino a la fama, ha nacido este verano una firma en Ferrol. Inicialmente ofrece gafas de sol, se llama Waves y está llamada a diversificar su propuesta hacia otros productos.

El objetivo, «llegar a todo el mundo», se presume sencillo con la tecnología. Sin embargo, quizá no contaban con tal respuesta de primeras. «Nos ha impresionado la cantidad de gente desconocida a la que se llega», cuenta Lomba, que araña segundos al reloj ante ambas facetas y otra igual de importante en su historial, la de estudiante universitario.

Epicentro ferrolano para un plan emprendedor aparentemente perfecto y con puntos de apoyo en localidades próximas, de donde proceden sus compañeros de viaje. Ya desde un principio quieren «crecer como marca» y poder «abarcar más mercados», como camisetas o sudaderas. Será cuestión de tiempo.

Mimando cada detalle, guardar las gafas de sol en el recipiente adecuado ha sido una meta desde el arranque. Y ha sido posible con un logotipo «gracioso, llamativo». Es un pulpo, primer guiño al mensaje costero que ya desprende su mismo nombre, olas en castellano.

Las Waves de Ferrolterra impregnan un «proyecto muy ligado al mar» que surge de las mentes de unos aventureros: «No podemos parar quietos en casa; somos tres personas de mar». Buscaron una denominación con «tirón», se pusieron manos a la obra y despegó una nave que aboga por «crecer en todo lo que se pueda», resalta Lomba.

Aporta su propio caso, el del integrante de un segmento de edad que en 2018 apela a la comodidad. «Uso gafas, también de ver; me aburro y quiero cambiar de gafas por un precio menor», desvela, para concretar que cada modelo está unido a los restantes por un hilo común de carácter «informal o formal, adecuado a cada evento».

Unas lentes para cada ocasión que se pueden adquirir en su web (entra desde aquí) vía PayPal; mientras, a modo de seducción, irrumpen sus sorteos y promociones en Instagram (pincha para ver). También están en Facebook (esta es su página). Y en esta última red ya abunda un público que no es necesariamente adolescente, se abre la veda a los mayores.

«Tienen calidad, fundas diferentes; a la gente le importa mucho cómo llega el paquete a casa», cuenta Lomba, que admite que decidirse «por los modelos es de lo que más tiempo nos ha llevado». Es más, hasta hubo «votaciones entre nosotros» y peticiones de consejo a allegados.

Ahora bien, no pueden afrontar todo a solas. Por eso, se han rodeado «de gente que controla» para aspectos primordiales, como la misma web. Reitera, a mayores, que el precio estuvo claro desde el comienzo: «Si salíamos con un precio más alto nos iba a costar hacernos un hueco, que la gente pueda comprar dos o tres».

 

Raúl Salgo, Ferrol360.

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